Según los científicos, esta fruta podría contener la clave para retardar el envejecimiento

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Más que un lugar, la fuente de la juventud podría estar en un alimento: la granada. Los científicos de los laboratorios del Swiss Federal Institute of Technology acaban de descubrir un proceso asociado al consumo de esta fruta que ofrece mucha esperanza en lo que se refiere a combatir el envejecimiento y sus enfermedades asociadas.

Los estudios, conducidos en gusanos y ratones, demostraron que el consumo de granada mejoró las condiciones de salud de estos animales. Resulta que el jugo de la granada contiene una sustancia llamada elagitanina. Esta sustancia es transformada por las bacterias en el tracto digestivo en una sustancia conocida como urolitin A (UA).

El urolitin A tiene un efecto extremadamente positivo a nivel celular. Dentro de las células de la mayoría de los seres vivos se encuentra un organelo llamado mitocondria. La mitocondria es algo así como la planta de energía de la célula, porque es precisamente la estructura que produce la energía para el resto de la célula.

A medida que el organismo envejece, las mitocondrias también envejecen, lo cuál se traduce en una reducción de la capacidad de generar energía para las células. Esto trae como consecuencia una disminución de las capacidades de la célula, cualquiera que sea su función. Por ejemplo, si estamos hablando de una fibra muscular, esta pierde fuerza y capacidad de regenerarse a medida que la edad aumenta.

El urolitin A tiene un efecto reparador en las mitocondrias porque agiliza lamitofagia o autofagia. Este es el proceso de degradación de las mitocondrias que se han deteriorado dentro de la célula, el cuál ayuda a mantener las mitocondrias en óptima forma.

Los científicos están actualmente estudiando estos efectos en seres humanos. Aunque no se ha arribado a una conclusión todavía, las posibilidades son grandes. Que haya funcionado en gusanos y ratones no garantiza que sucederá lo mismo en humanos, pero los tres organismos tienen algo en común: sus células dependen de mitocondrias en buen estado para metabolizar energía.

Fuente: Batanga

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