Batman: The Killing Joke y la controversia de Batgirl (Spoilers)

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Batman: The Killing Joke, la novela gráfica escrita por Alan Moore y dibujada por Brian Bolland, publicada en 1988, es ostensiblemente uno de los títulos más icónicos de Batman en DC Comics, uno de las más populares y aclamados pero también uno de los más polémicos.

Es ampliamente considerada como la historia definitiva del Joker, la que estableció sus orígenes, su cualidad trágica y su dañada psicología, y también la que define su relación con Batman como dos caras de una misma moneda, dos personajes cuya vida y sus acciones giran en torno a una tragedia personal que los marcó para siempre pero los afectó de maneras diferentes.

Sin embargo, The Killing Joke tiene uno de sus aspectos más controversiales con Barbara Gordon, a.k.a. Batgirl, la hija del Comisionado Gordon, que juega un papel clave en el conflicto de la trama aunque con una aparición a la que muchos consideraron como una explotación grosera del personaje o al menos como una burda excusa para la motivación del héroe.

Con todo este bagaje, las expectativas ante la adaptación de Batman: The Killing Joke eran enormes.

La película forma parte del exitoso y atractivo Universo animado de DC Comics, es dirigida por Sam Liu (Justice League vs. Teen Titans) y producida por Bruce Timm, uno de los principales artífices de este universo.

Se anunció además que ésta sería la primera película del Universo animado de DC en tener la calificación “R-rated”, algo bastante inusual para el cine de superhéroes en general y para las animaciones en particular. Así que se podía suponer que los realizadores iban a mantener algunos de los aspectos más extremos y violentos del cómic.

Batman: The Killing Joke se estrenó este fin de semana en la Comic-Con de San Diego, y fue lanzada además simultáneamente en cines y en ediciones de DVD y Blu-ray, por lo que las primeras reacciones ante la adaptación ya están poblando la web y, como no podía ser de otra manera, están teñidas por la controversia.

Una historia de violencia

En la novela gráfica de Alan Moore, después de una narrar mediante flashbacks la historia de los orígenes del Joker, la trama da inicio cuando el Joker secuestra al Comisionado Gordon y después ataca a su hija Barbara, con un disparo que le atraviesa la columna vertebral y la deja paralítica.

Una vez cometido esta ataque, le quita la ropa a Barbara y le toma fotografías desnuda, las que luego expone ante su padre maniatado en un espeluznante parque de diversiones abandonado, con la intención de volverlo loco (intentando probar su teoría, para justificarse a sí mismo, de que cualquier hombre está a “un mal día” de distancia de convertirse en un demente, tal como le pasó a él).

La violencia brutal y descarnada de la que es víctima Barbara Gordon fue muy criticada, y no sólo por ser uno de los eventos más típicos del tradicional tratamiento injusto de personajes femeninos en el cómic, un problema global que mucho después sería renombrado como “Mujeres en el refrigerador”.

También por razones puramente narrativas. La presencia de Barbara Gordon no tiene ningún aporte significativo para la historia más que para provocar una reacción de Batman, obtenida por el camino más corto y sencillo, y la violencia no es más que una exposición gratuita para la diversión vacía del Joker.

Hasta el propio Alan Moore se dio cuenta después de ésto, y se arrepintió de haber incluido esta secuencia en la historia. Dijo que era una de esas cosas que DC no debería haberle permitido (cabe aclarar que en realidad Alan Moore con los años declaró que toda la novela The Killing Joke era muy mala y que no había nada interesante en ella, tal vez para dar un poco la contra a todos los elogios).

La respuesta del editor de DC en aquel momento, Len Wein, citada por Moore en una entrevista de 2006, es casi tan polémica como la presencia de la historia en el cómic; según Moore, consultado al respecto del asunto de Barbara Gordon, Wein le respondió: “sí, adelante, deja tullida a esa perra”.

Así que fue muy interesante cuando los realizadores de la adaptación de The Killing Joke anunciaron que iban a agregar material original que no está en el cómic, centrado en Barbara Gordon y en especial en sus andanzas como Batgirl, lo que hacía prever un tratamiento más justo y más interesante del personaje.

El tiro por la culata (pequeño spoilers de la película)

Lamentablemente, nada más alejado de la realidad.

Los creadores habían declarado su intención de agregar metraje a la película porque sino la adaptación iba a ser demasiado breve. Esta necesidad se nota.

Como suele suceder en las animaciones de DC, la película es una adaptación extremadamente fiel del cómic y por lo tanto bastante satisfactoria en líneas generales.

Pero antes de eso, tenemos la historia en la que Batgirl es protagonista. Y eso es otra cosa.

Es una suerte de introducción de alrededor de media hora de duración, que se ocupa de mostrarnos a Batgirl y Batman trabajando juntos en un caso, y también algunas escenas de Barbara Gordon durante su vida cotidiana, trabajando en la biblioteca de Gotham.

Si la intención era profundizar en el personaje de Batgirl, en su personalidad, sus habilidades para combatir el crimen y su historia personal, el resultado es horriblemente fallido.

Esta introducción sólo sirve para ver a Batgirl como una joven caprichosa e impulsiva, que pone en peligro el caso en el que trabajan y a la que Batman todo el tiempo intenta hacer entrar en razón en plan “déjame a mí trabajar en esto”, “mantente alejada”, de modo paternalista; un personaje definido puramente por su relación con Batman, al que quiere probarle un punto, o lo que es peor, por su relación con el villano, un tipo que abiertamente la considera nada más que una chica sexy con la que flirtear, no una justiciera a la que temer (de hecho, se enfrenta a ella en un momento que está especialmente enojada, y le dice el clásico “debe ser esa época del mes”).

Al final, ella termina venciendo al villano, pero esto no es más que para probar que Batman tenía razón y que ella no está hecha para una vida de combatir el crimen.

Además de esto, la película nos muestra también a Barbara durante el día, fuera de su traje de Batichica en su trabajo en la biblioteca pública, donde no hace otra cosa que discutir sobre su vida amorosa con un compañero gay (si en lugar de un chico gay era una chica, sin dudas la película no pasaba el test de Bechdel).

“Tengo un hombre en mi vida” le dice ella en referencia a Batman, a pesar de que claramente no tienen ninguna relación real y es más bien una fantasía suya (eventualmente, están discutiendo este tema y ella pierde la compostura y comienza a gritar como loca en medio de la biblioteca, porque, ya sabes, las chicas son complicadas, quién las entiende, etc, etc.)

Por último, esta introducción de Batgirl incluye una escena que desde su proyección en el Comic-Con se filtró en la web y ha sumado bastante leña al fuego de la controversia.

Batgirl y Batman tienen sexo en una azotea de Gotham:

Esto no sólo es un cambio importante en la relación más bien paternal que suele tener Batman con Barbara, sino que está inserto en un contexto que no lo justifica en absoluto: básicamente, la escena de sexo es otra de las consecuencias de lo impulsiva y arrebatada que es Barbara (inicialmente están peleando pero finalmente ella queda encima de él y comienza a besarlo), y Batman nunca está demasiado involucrado, ni física ni emocionalmente.

El subtexto de la historia es que Barbara no está preparada para una vida de justiciera porque se deja llevar por sus sentimientos y emociones, esas cosas de chicas. Después de esta escena de sexo, Barbara espera melancólica y triste, hablando con las palomas, que Batman la llame. Pero él no lo hace, el está dedicado a aniquilar al villano de una vez por todas.

Toda esta historia es tan sorprendente en su retrato de un personaje asociado a los peores estereotipos de lo femenino y tan repetitiva en su incursión al terreno de lo misógino, que se podría incluso pensar que es una especie de chiste, de comentario irónico y autoconsciente acerca del tratamiento de personajes femeninos en el mundo de los superhéroes.

Es una pena que el propio Bruce Timm lo haya negado:

“No es que estuviéramos intentando decir algo en particular acerca de la actitud de algunos hombres ante las mujeres. Simplemente todo esto encajaba en la historia que queríamos contar”

Desafortunadamate para Bruce Timm y su equipo, sí terminaron diciendo algo acerca de la actitud de algunos hombres, si no hacia las mujeres, al menos sí hacia los personajes femeninos.

Fuente: www.batanga.com

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